Tu asistente

El dragón que trabaja para ti.

Me llamo RoI — como «retorno de inversión», porque eso te cuido. Vivo dentro de la app, me sé tu negocio de memoria y nunca me canso de contar. Pícame, no muerdo:

Pregúntale como a una amiga Beta

Tu negocio, en tus palabras

Nada de reportes con letras chiquitas: le escribes a RoI dentro de la app y te contesta con tus números reales.

¿Cuánto vendí esta semana?7:02 pm
Esta semana vendiste $3,480 — tu mejor día fue el sábado. Tu pieza estrella: los aretes de plata.7:02 pm
¿Quién me debe?7:03 pm
Te deben $1,130 entre 4 clientas. Rosa lleva dos semanas sin abonar ($500). ¿Te redacto el recordatorio?7:03 pm
¿Cómo subo mi factura?7:05 pm
Te abro la pantalla para cargarla. Tómale foto y yo acomodo las piezas en tu inventario.7:05 pm
Pantalla de Oportunidades: RoI explica cómo cambió el margen del negocio en los últimos meses, junto a los ingresos del período.
Y sin que le preguntes, RoI revisa tus números y te dice qué cambió

Honestidad primero: el chat de RoI está en Beta — a veces le atinas a una pregunta que todavía no sabe contestar. Cada semana aprende más, y tus fundadoras deciden qué aprende primero.

Con manos

No solo te contesta: te lleva

Si le preguntas cómo se hace algo, RoI no te manda un instructivo: te abre la pantalla donde se hace. Te redacta el mensaje de WhatsApp con el nombre y el saldo correctos, y antes de registrar una venta por ti te pide que la confirmes. Y el dragón que ves aquí es el mismo archivo que corre dentro de la app, no una versión bonita para la página.